MAMÁS

Menos juguetes, más felicidad.

Así como los adultos, nuestros niños están bombardeados diariamente con publicidad que les dice que los juguetes los harán felices. ¿Es esto cierto?

Mi hija de 2 años tenía una cantidad incontable de juguetes que empecé a notar que ni siquiera utilizaba, estaban simplemente ocupando un espacio en el ambiente y con toda seguridad jugaba con menos del 10% de ellos.

Era tal la suma que ella simplemente los sacaba todos, los tiraba al suelo y nos tomaba más tiempo recogerlos, que el tiempo que jugaba con ellos. Esto definitivamente no era un juego, era una experiencia abrumadora y aburrida.

Por ello tomé un día la decisión de clasificarlos, para mi sorpresa algunos estaban casi nuevos, tomé unos pocos, en su mayoría didácticos, musicales o deportivos, coloqué unos en una alacena, otros en un depósito donde estuvieran a la vista y la gran mayoría los doné a una fundación de niños donde sin duda les podrían sacar mayor provecho.

Como madre puedo afirmar que el cambio fue extraordinario, mi hija empezó automáticamente a jugar con ellos de una manera totalmente diferente, cada día es más creativa e innovadora en la forma de utilizarlos y al tenerlos ordenados, guardarlos se convirtió en otro fácil y divertido juego.

Pese a su corta edad, su nivel de concentración aumentó considerablemente y focaliza su atención en un mismo juego por más tiempo. Es más independiente, pues al tener menos juguetes, cuidadosamente seleccionados y organizados, los ubica fácilmente y crea sus propios juegos, historias y canciones.

Pude entonces concluir que los niños no requieren una gran cantidad de juguetes para divertirse, mucho menos juguetes costosos y por el contrario son más importantes las experiencias para su aprendizaje, por lo cual es importante procurar que pasen más tiempo al aire libre y que participen en diferentes actividades y juegos que disfruten mucho más.

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Como padres sabemos que nuestros hijos pierden rápidamente el interés por un juguete nuevo, entonces ¿por qué llenarlos de juguetes?

Por alguna razón los seres humanos tendemos acostumbrarnos fácilmente y perder interés por lo material, por ejemplo, aquel automóvil que tanto deseábamos, al año ya queremos cambiarlo, la casa de nuestros sueños, a los cinco años ya nos parece inútil y así podríamos seguir enumerando muchas otras cosas, nuestros hijos no son diferentes.

Los juguetes pasan, sin embargo siempre recordarán una y otra vez las gratas experiencias, sin importar cuanto tiempo haya transcurrido.

«El Aprendizaje es Experiencia, todo lo demás es Información»

Albert Einstein

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