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ABUNDANCIA Y PROPÓSITO

Pensión: Evita los 10 errores más comunes

Protege tu retiro

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Tener una pensión es un anhelo pero, para la gran mayoría de personas, es aún una incógnita, si tendrán el ingreso suficiente durante su vejez.

Sin embargo, dejar que el tiempo pase, sin responsabilizarnos, es justo uno de los 10 errores más comunes que no podemos cometer:

  1. Creer que la jubilación solo le compete a los mayores de 40.

Para lograr mantener nuestro estilo de vida en el retiro, la planeación financiera y el ahorro de nuestra futura pensión empieza en nuestra juventud.

En éste caso los 40 no son los nuevos 20, a menos que en tus 40 tengas un ingreso que te permita ahorrar por los 20 años de trabajo que deberías haber aportado hasta ese momento. 

Siendo realistas pocos tenemos un ingreso tal que nos permita generar semejante ahorro y muchos sistemas pensionales exigen un mínimo tiempo de cotización.

Por lo cual, así podamos compensar el ahorro, tal vez no sea suficiente para lograr obtener una pensión.

  1. Delegar la Responsabilidad al Estado.

Sin entrar a discutir si en nuestros países contamos o no con un buen sistema de seguridad social, pues, seguro la mayoría tendremos reparos.

Es indiscutible que garantizar un ingreso futuro que nos permita vivir cómodamente durante nuestra edad adulta, nos compete.

En especial cuando a diario escuchamos que los sistemas pensionales en el mundo tienden a aumentar la edad de pensión.

Debido a que, la expectativa de vida de la población ha aumentado y por otro lado, se debe compensar el bajo o negativo crecimiento demográfico em algunos países.

Motivo por el cual es imperativo, contar con un buen ahorro pensional que nos permita incluso sortear las futuras reformas en los sistemas.

“La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimiento, sino el hecho de negarse a adquirirlo” 

Karl Popper

  1. Desconocer los sistemas pensionales de tu país.

A nadie más que a nosotros nos debe interesar conocer el sistema público y privado de pensiones en nuestros países y asesorarnos de expertos.

Analizar las diferentes alternativas, verificar la regulación que tienen y el respaldo con el que cuentan dichas entidades.

Elegir la plan más adecuado, con una alternativa de inversión de renta fija con bajo nivel de riesgo, y conocer todas las comisiones y condiciones de los mismos.

  1. Creer que es imposible obtener una pensión.

A pesar de que se habla mucho de que esto ocurre con los Millennials, el pesimismo por las pensiones no es un tema nuevo.

Desde los Baby Boomers, pasando por la Generación X, e incluso los Centennials tienen una marcada desesperanza por el tema pensional.

Llegando a reconocer que pese a que son conscientes del peor escenario para su jubilación, no reservaron o están reservando nada para la misma.

A medida que pasan los años, se va incrementando nuestra preocupación sobre cómo viviremos una vez no podamos trabajar y nuestros ingresos se vean reducidos o sean nulos.

Entonces, ¿por qué esperar a que nuestra peor pesadilla se vuelva realidad?

  1. Cotizar solo si es obligatorio.

La mayoría de sistemas pensionales centran su reglamentación sobre las personas empleadas y en muchos países la cotización es obligatoria.

Sin embargo, para las personas autónomas es un tema opcional, porque para algunos gobiernos es difícil regular su actividad y muchas de ellas no realizan ningún aporte ni ahorro.

Por lo anterior se encuentran en un alto grado de vulnerabilidad, ya que su ingreso depende única y exclusivamente de su capacidad y disponibilidad laboral. 

Entonces, es importante reflexionar, ¿Qué sucede ante una incapacidad o invalidez permanente? ¿De qué se va a vivir cuando ya no se pueda trabajar?

La pensión se disfruta en el retiro pero, es un tema que compete a la juventud

  1. Tener la expectativa de que la pensión será equivalente al ingreso actual.

La expectativa de pensión en la mayoría de nuestros países es apenas un porcentaje de nuestro ingreso actual.

Que en el mejor de los casos, bajo el cumplimiento de exigentes requisitos que, un mínimo de la población logra cumplir,  no sobrepasa el 80% de ese salario.

Para la gran mayoría ese porcentaje estará entre un 45% a un 65% de nuestro ingreso actual, lo que sin duda afectará nuestra calidad de vida.

Por ello, si esperamos una mínima pensión entonces hagamos un mínimo ahorro pero, si lo que queremos es mantener nuestra calidad de vida, debemos aumentarlo.

Así, es vital que además, del aporte obligatorio, contemos con otras opciones como rentas vitalicias, fondos de inversión de renta fija, planes de previsión asegurados o seguros de vida.

  1. Confiar que tu capacidad laboral es permanente e inagotable.

La mayoría de sistemas pensionales contemplan el escenario de la incapacidad e invalidez permanente del cual ninguno de nosotros estamos exentos.

Para acceder a ello, se requiere que la persona haya cotizado al sistema durante un tiempo mínimo y se encuentre aportando durante la ocurrencia del evento.

Es por ello que debemos tener mucho cuidado con aquellos periodos que por diferentes circunstancias no estemos aportando, ya que no tendremos este derecho, ante un siniestro.

Tu capacidad laboral no es permanente ni inagotable

  1. Creer que tus ingresos o rentas extras serán suficientes durante tu retiro.

Tener un ingreso o renta extra es una excelente alternativa complementaria, pero, no sustituye la pensión.

Cuando somos mayores debemos contar con una pensión fija mensual que nos garantice el cubrimiento de nuestros gastos vitales.

Un ingreso seguro que no dependa de los ciclos económicos o condiciones de mercado que puedan afectarlo.

Por ejemplo, así perciba una renta de un inmueble, qué sucederá si por las circunstancias económicas, éste tiene largos periodos de vacancia, ¿de qué voy a vivir durante éste periodo?

  1. Claridad legal sobre los beneficiarios

Es de suma importancia resolver cualquier tema legal con los beneficiarios de nuestra pensión, ya que deseamos que ante cualquier eventualidad, nuestra familia reciba dicho ingreso. 

Sin embargo, a diario vemos muchos casos en los cuales esto no es posible, ya que se desatendió un tema legal, como por ejemplo, un divorcio no formalizado.

  1. Delegar a nuestros hijos la responsabilidad de mantenernos en nuestra vejez.

Si bien es cierto que un buen hijo procura el bienestar de sus padres, asumir que a futuro van a tener la disponibilidad o capacidad de mantenernos, es incierto e injusto con ellos.

En adición, si eres una persona independiente que es capaz de generar su propio ingreso y sacar muchos proyectos de vida adelante, creo que tu idea de retiro es no depender de nadie.

Convierte tu retiro en una de las mejores etapas de tu vida

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