BALANCE

¡Nunca lo pensé de esta manera!

Me encanta tener esta reacción, es como si cada vez que lo dijera, pusiera luz en mi sombra. De hecho, así es, porque significa que ahora tengo perspectivas diferentes sobre una misma cosa. Entonces se abre un abanico de posibles soluciones para lidiar con un problema y me muestra la realidad como puede ser y no como desde mi limitado punto de vista, yo la veo.

Hace unos años, aún creía que mis razonamientos eran lógicos y precisos, y que mis juicios eran los más acertados para tomar las mejores decisiones. Esto no podía estar más alejado de la realidad, pues mi cerebro es bastante cómodo y siempre buscará lo que lo lleve a reafirmar lo que creo que es cierto, siguiendo los mismos patrones, para llegar a las mismas conclusiones.

Es por ello, que prejuzgamos sin conocer, cargamos con dogmas, tenemos opiniones de cualquier tema y queremos poner una etiqueta a todo. Lo que puede jugar en nuestra contra en un momento que nos demanda cambio.

Al ser conscientes que nuestro cerebro no es poseedor de ninguna verdad y que omitirá de forma conveniente toda la información que contradiga todo aquello que creemos que lo es, es cuando hablamos de abrir nuestra mente.

Con lo cual es importante en este momento, abrirnos a interactuar con todo aquello que nos permita ver el mundo de diferentes formas, cuestionar lo que pensamos, hacer las cosas de diferente manera y encontrar innovadoras soluciones a nuestros problemas.

¡Nunca lo pensé de esta manera!

Photo by Nathan Bingle on Unsplash

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