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BALANCE

Cómo descansar con tanto por hacer

Lograr los resultados deseados con un esfuerzo coherente.

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Por estos días, vivimos un frenesí con la cercanía del cierre del año y a muchos, entre los cuales me incluyo, nos ha agarrado el afán por los temas inconclusos.

Con todos esos proyectos que tuvimos que aplazar y hasta ahora estamos retomando, andamos corriendo, tratando de hacer más, con las horas que tenemos.

Así, con tanto deseo por culminar todos los pendientes, pasamos por alto cómo nos sentimos, olvidando parar y tomar un respiro.

Porque descansar nos suena a locura, cuando tenemos tanto por hacer y pensamos que la inacción y la reflexión, son perder el tiempo.

Pero, tras dos años tan retadores como los que hemos vivido, hay que reconocer que estamos exhaustos. Nuestras rutinas dejaron de ser las que teníamos y aún seguimos realizando ajustes.

Tratando de restaurar un sano equilibrio entre el descanso que necesitamos y la acción. Esa dosis adecuada que se requiere para, lograr los resultados deseados, con un esfuerzo coherente.

Así es como, enfocarnos en incrementar nuestra actividad a costa de nuestro bienestar, no es lo más adecuado.

Ya que, esta es la paradoja del descanso, pues es el contrapeso a la acción, que nos recarga para poder lograr lo que nos hemos propuesto.

4 Tips para lograr ese anhelado descanso

Descansar va más allá de dormir

Dormir es una parte vital del descanso, pero, este no se limita solo al sueño y tiene que ver más con hacer cosas que disfrutamos.

Actividades que pueden ir desde aquellas físicas al aire libre, como salir a caminar, hasta aquellas tranquilas en casa, como sentarse a leer un buen libro.

Tan sencillas como dedicar diez minutos para tomar un café con calma o planeadas con anticipación, como un viaje.

Lapsos de tiempo que, mitigan el estrés, mejoran nuestro estado de ánimo y nos recargan, evitando el agotamiento mental.

Programa tus descansos

Cuando vivimos con una incesante actividad, debemos crear el hábito de descansar, planificando y programando el tiempo y el espacio de antemano.

Periodos que pueden empezar siendo cortos e ir incrementando a medida que nos sentimos más cómodos.

De esta manera, al percibir sus beneficios, vamos interiorizando que, el descanso tiene la misma importancia que otras de las actividades en nuestra agenda.

Pierde el temor al aburrimiento

Con la vida rápida, hemos dado una connotación negativa al descanso, la tranquilidad y el aburrimiento.

Pero, lejana a la pasividad, nuestra actividad cerebral no para cuando descansamos. La inactividad permite cambios cerebrales responsables de la memoria, la conciencia y la autorregulación.

Mejora la actividad cognitiva, el enfoque y la concentración y permite esos momentos de aburrimiento que avivan la creatividad.

Creatividad que nos da una nueva perspectiva en la cual aparecen esos momentos de lucidez para, encontrar las brillantes soluciones e ideas que no se nos habían ocurrido antes.

Establece límites

Para establecer límites, debemos observar qué nos impide concentrarnos, drena nuestra energía y nos desvía de hacer lo que es importante.

Pueden ser personas, interrupciones frecuentes o distracciones tecnológicas. Así como también, ciertos patrones perfeccionistas y de control que nos previenen de delegar.

Crear esos oasis de relajación, nos demanda entonces, límites claros con nosotros mismos y con los demás, pedir ayuda y comisionar tareas, para abrir un espacio consciente en nuestra día a día al anhelado descanso.

«Casi todo volverá a funcionar si se desconecta durante unos minutos,

incluido tu»

Anne Lamott

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