BALANCE

LA VIDA QUE NO ELEGÍ…

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Como ser humana que soy, anhelo volver a levantarme un día con mi energía restablecida, sin dolor y sin tener que pensar en las limitaciones que una enfermedad como el lupus me impone cada día, lo cual creo, es un deseo natural.  Limitaciones derivadas de síntomas comparables con tener una fuerte gripe, el cansancio de haber corrido una maratón y las incomodidades que una resaca implica, todo en un mismo día.

Por otro lado, pese a toda la adversidad, reconozco que de no haber sido por mi enfermedad, nunca hubiera cuestionado la forma acelerada en la cual vivía y jamás habría hecho una pausa en mi agitada rutina. Alto que me llevó a reconectar con mi esencia y lo realmente importante en mi vida; encontrar el balance e interiorizar la calma como una habilidad adaptativa, para ver todo desde una nueva perspectiva y adoptar un nuevo estilo de vida.

Así, sin forzarme a ser falsamente positiva, aprendí a apreciar y agradecer por lo que antes daba por sentado en mi vida. Llenándome de más alegría y propósitos de los que tenía, para vivir no a pesar de los desafíos, sino a causa de ellos. Camino en el cual nunca antes mi existencia había sido tan sustanciosa y plena.

Ahora esta es mi vida.

Photos by Annie Spratt and Fernando @dearferdo on Unsplash